Considerado como el método de prospección geofísica más antiguo, el método magnético se basa en las propiedades magnéticas de la Tierra. La Tierra se comporta como un gran dínamo; posee un núcleo metálico que, en contacto con un manto interno viscoso en movimiento, genera un campo eléctrico que a su vez induce un campo magnético. Los sensores utilizados en la prospección magnetométrica detectan anomalías o desviaciones del valor normal del campo geomagnético debido a la presencia de materiales ferromagnéticos, diamagnéticos y/o paramagnéticos presentes en las rocas.


potencial

Fuente: Natural
Modalidad Terrestre y Aéreo

La susceptibilidad magnética es el grado de magnetización de un material, en respuesta a un campo magnético. Depende del contenido por ciento en volumen de magnetita que es un mineral ferro-magnético de susceptibilidad relativamente alta. Es un mineral común en rocas ígneas y metamórficas y en menores cantidades en rocas sedimentarias.


Los materiales se pueden clasificar magnéticamente, según el valor de su susceptibilidad magnética, en tres grupos principales: Diamagnéticos (valores muy bajos de susceptibilidad), Paramagnéticos (10-3 a 10-5 unidades S.I.) y materiales Ferromagnéticos (102 a 105 unidades S.I). El hierro es el material ferromagnético típico de la corteza y juega un papel importante en el comportamiento del campo magnético terrestre. Los magnetómetros son instrumentos que se utilizan para medir la fuerza y dirección del campo magnético. Los magnetómetros escalares miden la intensidad total del campo magnético mientras que los vectoriales tienen la capacidad de medir la componente del campo en una dirección en particular.